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    November 20

    El cuento más corto y bonito...


    EL CUENTO MAS CORTO Y BONITO..... que has leído en tu vida:

    Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella.......
    El chico dijo "no".......
    Y la muchacha vivió feliz para siempre, sin lavar, cocinar, planchar para nadie, saliendo con sus amigas, tirándose al que le daba la gana, gastando su dinero en sí misma y sin trabajar para ninguno.
    FIN.



    Ya no beso más


    El problema: es que de pequeñas, no nos contaban estos cuentos... y...
    NOS JODIERON CON EL DEL PRÍNCIPE AZUL.




    Harta de palabras
    VACÍAS

    Thank's Carmen



    Creative Commons License
    Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
    July 16

    En busca del horizonte

    María quería tener un cuento pequeñito que pudiera acompañarla hasta el colegio. Un cuento que cupiese en un bolsillo y se contase sólo cuando uno se acordase de él.
    Entonces el abuelo escribió una historia chiquita, chiquita, y el papel se llenó de luciérnagas, de pelícanos en pijama y del enano Zap, que buscaba una montaña para ponerse de puntillas y ver el horizonte.
     

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    A María le gustó tanto su cuento que se durmió con él debajo de la almohada. Pero con el calor de sus sueños todos los personajes se despertaron. Y las luciérnagas se colaron en el sacapuntas. Los pelícanos se pusieron las zapatillas y se pasaron la noche leyendo el periódico.
    Zap se colocó en las rodillas de María. Preguntaba sin parar dónde estaba el horizonte. Porque él quería ver cómo se acababa el mundo. Porque desde sus ojos el mundo parecía no tener fin.
    -Oye, María, ¿no tendrás por ahí un horizonte que se pueda ver?.
     

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    Pero Zap no sabía que el horizonte no cabe en una caja. Ni tampoco se puede guardar doblado en casa.
    -No, yo no tengo el horizonte aquí -dijo María-, pero sé dónde podemos ir a verlo.
    María metió a Zap en el bolsillo de su abrigo, y salieron a la terraza. Zap se colocó sobre la barandilla y vió una línea interminable que parecía cortar la ciudad y las casas.
    - Si te colocas justo en el borde, ¿te puedes caer?, ¿qué se ve detrás de esa línea?
    Zap estaba tan lleno de preguntas y tan emocionado que se puso a cantar una canción de setas y abedules.
    - ¿Sabes, Zap? Papá dice que aunque andemos mucho, mucho, nada se acaba. El horizonte siempre está ahí.
    cuando Zap volvió al cuento, estaba tan impresionado que sólo pudo decir buena snoches.
    A veces, cuando María duerme con su cuento, la almohada se llena de dibujos. En todos hay una línea horizontal y un poema azul. Y debajo, la firma menuda y breve de Zap.
     
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